ENSAYOS
LA MAGDALENA
La Magdalena explora los márgenes urbanos donde la geografía del deseo se hace visible a través de sus signos.La palabra CLUB aparece aquí repetida como una señal reconocible e inequívoca, integrada en el paisaje de las periferias. Despojada de cualquier presencia humana, la fotografía desplaza la atención hacia los códigos visuales que identifican estos espacios y hacia los mecanismos mediante los cuales una sociedad construye significado a través de ellos. Las imágenes ponen en relación dos sistemas de señalización que conviven en un mismo territorio y que funcionan como convenciones compartidas cuya eficacia depende del reconocimiento colectivo: uno orienta el movimiento y los desplazamientos; el otro, el deseo y las expectativas.La serie registra, además, un territorio en transformación. Más que tomar una posición cerrada ante el debate sobre la prostitución, La Magdalena se interesa por las formas en que determinadas prácticas son visibles, ocultadas, normalizadas o estigmatizadas a través de los signos que las representan.Lo que permanece en estas imágenes no es tanto la actividad que tuvo lugar en estos espacios como la persistencia de sus símbolos. Como ruinas de un lenguaje todavía reconocible, los letreros sobreviven a aquello que anunciaban y revelan hasta qué punto los paisajes contemporáneos están construidos por sistemas de signos que organizan nuestra percepción del mundo.











